Hoy, se ha presentado ante el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para el proyecto ‘Modificación Pila de Lixiviación Sulfolix’ de Minera El Abra, subsidiaria de Freeport-McMoRan. Esta propuesta es esencial para los futuros planes de crecimiento de la compañía minera. La iniciativa, con una inversión anticipada de 741 millones de dólares, permitirá satisfacer las demandas de operación a corto plazo, al expandir el montón de lixiviación permanente y mejorar la extracción de cobre. Aunque el plan propuesto no alterará la tasa de extracción, producción ni fuente y caudal del agua extraída, permitirá mantener la operación hasta 2029. Se prevé que la etapa de construcción requiera unos 30 meses tras recibir la Resolución de Calificación Ambiental favorable, empleando alrededor de 630 personas durante este periodo. Según un comunicado de la compañía, están continuando el desarrollo de un proyecto para expandir El Abra más allá de 2029, incluyendo la construcción y operación de una planta concentradora y una planta desalinizadora, con la Evaluación de Impacto Ambiental prevista para finales de 2025. En julio, Freeport-McMoRan confirmó la expansión de la mina El Abra en Chile con una inversión de 7.500 millones de dólares para prolongar las operaciones existentes, siendo dueña del 51% y el 49% restante siendo propiedad de Codelco. Esta es una de las inversiones más importantes después del proyecto Quebrada Blanca 2 de Teck, que comenzó con un presupuesto de 5.000 millones de dólares y finalmente costó 8.200 millones de dólares. En respuesta a la presentación de este proyecto ante el SEIA, Mario Larenas, gerente general de Freeport-McMoRan en Chile, destacó: ‘Con la presentación de este proyecto al SEIA, estamos dando un paso importante hacia la optimización de nuestras operaciones y en la planificación de nuestra producción más allá de 2029’. Este proyecto busca modificar el diseño del montón de lixiviación permanente del Proyecto Sulfolix, aprobado medioambientalmente mediante la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) N°114 del 2008.
Autor: Roberto Sánchez